2010 23 Julio
De repente, entre el murmullo, una conversación que parece interesante. La deshecho. Llevo cuatro días, amigos míos, que si me sacáis de la lista de la compra me vuelvo turulato. Ahora observo con cierto desdén los libros que acumulo sin leer sobre mi cama (duermo con ellos, esperando el momento liberdador de poder adentrarme en nuevos escenarios), la ropa me indica el camino hacia la cocina (me desvisto en los pasillos antes de apoltronarme en la horizontalidad). Y, de repente, en mi mente, re-surge la pregunta: ¿Cuánto vende bostezo? No sé, sinceramente, a veces creo que mil o doscientos o cincuenta o mil doscientos cincuenta o absolutamente nada (esto es como todo: volví a escuchar el grado de peligrosidad -¿cómo se puntua el peligro?- en México, en Colombia, en Chechenia; a mí, señores, lo que realmente me da pavor es esta vida que llevamos). Intento controlar la situación, encontrar el diálogo adecuado en el momento preciso para la coyuntura exacta dentro del perfil idóneo. A veces mi ser sociable se descalabra; menos mal que la naturaleza -tan cruel con mis dientes- me regaló una sonrisa de cabroncete bueno (me lo dijo un hijoputa de bar que, si no fuera por eso, insistía que hacia ya un rato que me hubiese partido la cara).
Y de repente, resurge otra cuestión. Jesús (siempre atento a los acontecimientos) recoge el guante: ¿Quién lee Bostezo? ¿Realmente su lectura significa algo revelante o pretendemos convertirlo en un producto comercial más, de esos que se adquieren sin concebir siquiera de refilón su valor subyacente? ¿Qué pretende Bostezo al publicar esos textos y no otros? ¿Alguien lee Bostezo realmente? ¿Se puede cuantificar el ‘leer’? ¿Me he leído el Quijote o solo he pasado, una tras otra, todas sus páginas? ¿Sirve de algo la lectura de Bostezo? ¿Se aprende o desaprende con alguno de los textos? ¿Cuestionamos nuestra perspectiva de las cosas con la lectura de ninguno de ellos? Gracias señor Ge por abrirme nuevas vías de pensamiento para seguir bostezando.
Frente a las ventas y los números, que prevalezca la lectura consciente como trasfondo. Queremos ofrecer una publicación enrevesada, donde no quede claro posicionamiento pre-establecido, una observación participativa de lo que nos rodea y ofrecérsela al potencial lector en forma de potencial lectura. ¿Lo estaremos consiguiendo? Nada de esto tiene sentido si, aunque la compren, no se sumerjan en, al menos, uno de sus textos o no sientan absolutamente nada al hacerlo. Esta noche, dudo.
Y con esto me acuesto. Estuvo muy bien lo de hoy (como siempre, la exposición prolongada de mi ser social me provoca cierto desgaste, pero entre amigos lo llevo mejor). Gabon y gracias.
2010 22 Julio
Con las morcillas volveremos a editar a Alba Rico; con los tramussos convocaremos a una asamblea general de suscriptores; con los cubatas pagaremos la imprenta; quizás, si sigue habiendo alta demanda de coca-colas, aumentaremos las páginas en color. Con la fanta naranja, con la fanta naranja no pagaremos nada. Con la de limón, igual nos da para pagar el diseño de portada. Con las longanizas solucionaremos el tema franqueo y con la panzeta, los sellos. Y con las cervezas pagaremos las pegatinas de la creciente flota de furgonetas bostezo.
Y con el pisto, ay con ese pisto -preparado por mamá bostezo- haremos maravillas. Editaremos 20.000 ejemplares, distribuiremos en Latinoamérica, traduciremos bostezo a treinta tres idiomas, contrataremos a cuatro personas que actualicen a diario el bostezo digital. La revista saldrá en papel couché, a todo color y con más páginas que ahora. Y con lo que sobre editaremos, por fin, a Estellés al eusquera y un periódico deportivo (mis dos sueños editoriales del momento). Sí, sí, amigos. El secreto está en el pisto. ¡Abajo la cultura subvencionada! ¡Bostezo, nacida entre la barra y la barbacoa! ¡Viva el mal, viva Pakistán!
2010 18 Julio
Algunas tardes, todavía con las legañas de la siesta instaladas en los ojos, salgo a pasear con Daría por las calles valencianas en busca de dinero para financiar la revista. Sin ton ni son, con alguna vaga referencia obtenida de manera casual, sin GPS, a tumba abierta, sin más lustre que nuestras sonrisas bobaliconas y aspecto descuidado. Allá que vamos, visitamos galerías de la high culture, abordamos a miembros de los apellidos más ilustres de la clase ociosa valenciana o nos colamos en los cocktails de los salones donde se reparte el pastel (en el epicentro del meollo).
El resultado es estupendo. Nos da fuerzas saber que Bostezo ha llegado a oídos de esas alturas. Saben del proyecto (lo cual facilita el encuentro). Departimos un momento, lo saboreamos (Daría y yo coindicimos en esa curiosidad extrema por los ambientes más distantes), llegamos a acuerdos, proponemos proyectos, se nos ve ilusionados (¡nos escuchan!), no se nos hace difícil aparentar ser como ellos, permanecer a su estirpe, ser aceptados… Para eso nos funciona el síndrome de Zelig, que ambos padecemos de manera acusada. Saber decir lo que nuestro interlocutor quiere escuchar, adaptarse a su ritmo, imitar sus gestos, dejar caer una sonrisa cómplice -incluso algún atisbo de carcajada- en instante preciso (y el tono adecuado). Daría -con su fino verbo y capacidad para hablar de cualquier cosa en cualquier momento- dirige con un deje socrático el diálogo.
Pero luego, incomprensiblemente (o no), nos flaquean las fuerzas. Salimos con la frente alta de esos solemnes y suntuosos salones alfombrados (símbolos de extraños conceptos expresados en lengua extranjera que en esta ciudad provinciana suenan descontextualizados) para regresar a lugares de estraperlo -zona franca desposeída-, donde nos ofrecen vino barato y cacahuetes rancios. Es extraño. Damos el paso, entramos por la puerta de invitados y luego abandonamos la partida, como si nos cansara el juego que, aquella misma tarde, habíamos iniciado. No volvemos a saber más de ellos (ni ellos de nosotros). Quizás porque sería muy cansado dejar de ser nosotros mismos tanto rato. Zelig también acababa harto.
2010 18 Julio
Anoche arrancó el Bostezo Tour IV… gracias a los incondicionales que nos acompañásteis en el pistoletazo de salida en Odisseu y a las caras nuevas que se dejaron ver por allí. Espero que disfrutárais de la velada, de les botifarres y els caragols, de Jesús Ge (como creces, amigo!), del ‘buen ambiente festivalero’ de Catacumba y del exquisito catálogo de la librería del Eugeni. Y de la presentación.
Ha empezado el Plan B de Bostezo. No hay marcha atrás, cuesta demasiado arrancar un proyecto de estas características para ahora dejarlo tirado en la cuneta. En los próximos meses activaremos nuevos proyectos (seguramente de guatemala nos meteremos en guatepeor, cada vez que pienso en un proyecto para financiar otro, aquel acaba convertido en subsidiario de este). Se aceptan sugerencias.
Gracias también a Mar y a las Fotolateras por conmocionarse con nuestros aullidos y decidirse a formar parte de las suscriptoras bostezo. El principal compromiso es con vosotros y vosotras.
La cosa sigue, a nuestro aire, con el objetivo de poder ofreceros la mejor revista posible, de acuerdo a nuestras posibilidades (a veces pienso que sobrepasamos el límite de estas). Como dijo una vez el Gurruchaga sobre Catacumba: “No se puede hacer más con menos”. Seguimos decreciendo en línea ascendente. Y sí, es cierto: “gozamos de una mala salud de hierro”
Gracias, de verdad. Sin vuestra compañía, esto no tendría ningún sentido. Y también a los que no pudistéis acompañarnos, pero mostrastéis cariño en la distancia (a través del mail, de sms, de llamadas, o luego, cuando os encontré en el after).
2010 16 Julio

La semana que viene (del lunes 19 al sábado 24 de julio) CATACUMBA y BOSTEZO se a-lían para que paséis un rato a gustico en la terraza de verano del Casal Jove alMatadero de Godella (donde el año pasado). A partir de las 19 horas abriremos la terraza, todas las noches habrá cena (barbacoa), tragos y actuaciones en directo, dentro de la III Setmana Jove alMatadero. Dentro de las actividades, dos de cosecha propia: el jueves 22, presentación de la revista Bostezo (con jam literaria a partir de las 22 horas, los poetas/os estáis invitados a participar con vuestros versos), y el viernes 23, noche de varietés de CATACUMBA, con la actuación de Guancha y Po Poy Asociadas (dj´eisas) y Los Tonis (audiovisuales).
Y además: el lunes 19, teatro de calle a cargo de XARXA TEATRE; el martes 20, actuación de ARROP I TALLAETES y LA RANA MARIANA; el miércoles 21, actuación XAVI CASTILLO; el sábado 24, concierto de OBJETIVO VIZKO y BAJOQUETA ROCK en el Molino (ese día la actividad la montaremos en el parque del Molino).
Pues eso, del 19 al 24 de julio todos los días a partir de las 19 horas, terraza de verano en el Casal Jove de Godella (un sitio, para más inri, muy chulo). Os esperamos. Se agradece difusión. Un abrazo