Publicidad es
Sí, sí, Gurru no me riñas, que tengo el mundo virtual algo desatendido, pero es que el plano real me aborda con tal fuerza que apenas sí tengo tiempo (Annita, apenas sí? es sí o si?, con tilde o sin tilde?)….
pero bueno quería introducir un debate, a ver qué os parece. Seguimos buscando con ahinco (la Paqui) publicidad afín al proyecto que nos ayude a hacerlo sostenible (aunque, de paso, hemos buscado métodos alternativos de financiación, llámese barras o terrazas de verano)… pero a lo que voy, eso, publicidad. Y nos encontramos con esta disyuntiva: la publicidad también es contenido, quiero decir, ¿es lícito meter publicidad de una multinacional que, con sus acciones y omisiones, contradiga los preceptos de bostezo, si es que los hubiere? ¿Y qué hacemos con esa institución guay-molona-tu rollo-no-nos-molesta que, a cambio de publicitarse, exige influir en los contenidos?
Ejemplo (ficticio) práctico, que estoy espeso: ¿qué es mejor/peor, meter publicidad de Nike (con todo su rollo de explotación en el Tercer Mundo, pero que no nos exige nada a cambio) o de la filmoteca molona de la ciudad X que nos pide, sí o sí, que insertemos una entrevista con su presidente?
¿Puede la publicidad influir en los contenidos? ¿Acabará bostezo convertida en un catálogo de empresas anunciantes? ¿Es posible la libertad de prensa? ¿Dónde está el límite? ¿Me estoy rallando?
Ese debate provoca ríos de saliva entre las gentes bostezo. Quería compartirlo con vosotros.

“Publicidad es”