Sólo así se construye Bostezo
Rebelarse contra la evidencia, de los que dicen que Bostezo es un proyecto fallido… en los últimos días estoy sacando fuerzas de flaqueza para que la terraza Bostezo vaya viento en popa (todavía hay que pulir algunos detalles). Ayer estrenamos la barbacoa que estará abierta toda la semana. Cena al aire libre en espacio bucólico. Blanco y negro, tortilla o lomo con pimientos.
Me preguntaba ayer Jesús porque todavía no he abierto el stand Bostezo en la terraza (hoy lo haré). Se me ocurren varias razones, pero diré una: esta semana estoy con las fuerzas justas para levantarme cada día a los 8 de la mañana (4 horas antes del mejor horario previsto por la organización), ir a comprar pan, quedar con el reponedor de bebidas, comprar pimientos, hacer cuentas, ir a la gasolinera a por carbón con el que prender las brasas, acercarme a la barra a reponer cervezas, limpiar las neveras, ordenar el desaguisado de la noche anterior, comer un bocado, breve siesta, larga ducha, acercarme al lugar, montar sillas y mesas, trasladar la nevera, pedir horchata, servir cubatas, aguantar el tirón con sonrisa rara, bla-bla-bla (me faltan 40 céntimos, ¿qué te pasa?, ¿me pones más ron?, qué precios más caros, ¿tenéis café?… ante esas preguntas hay una que no podría responder: ¿qué es bostezo?), limpiar y recoger las mesas, guardar la nevera, sillas y mesas… cuando empieza la madrugada no me quedan fuerzas (ni ganas) para propagar Bostezo. He perdido verbo. Pero no hay que preocuparse. Hay tiempo para todo. Espero.
Supongo que ya lo intuiréis, pero os lo confirmo: Ahora mismo lo más acuciante es que Bostezo necesita dinero (perdón por la falta de romanticismo de este comentario, ¿quién dijo que éramos un proyecto independiente? ¿Seguro?). Así que me he puesto manos a la obra (si hay que perder, hay que hacerlo con estilo, “me voy porque quiero no porque me empujen”). En los últimos días he cambiado de registro: esta semana a mi alrededor no suenan palabras como carácteres, dead line, fotolitos o jpg´s. Las he sustituido por pimientos (y dale con los pimientos), horchata, bayeta, bolsas de basura y altramuces. Ya se sabe eso de que un bar es muy esclavo (como el futuro del fútbol está en África). Hoy me he levantado pensando en cubitos de hielo (ayer se acabaron). Ahora compraré veinte barras de pan para esta noche, mientras Alba Rico (con alevosía y madrugada) envió su texto, carezco espacio mental para leerlo, ando en otros lodos (eso sí, me reservo agosto para leerlo, en agosto no me verán el pelo). Me voy a follar con Bostezo (se aceptan tríos, si son bien avenidos).
Ante la escasez de suscriptores estos días estamos buscando bebedores, auténticos profesionales del etilismo veraniego que contribuyan al financiamiento de una revista de arte y pensamiento. Alcohol+Revista nunca estuvieron tan unidos, las neuronas que te quema una, te las repone la otra.
Pasense por la terracita, cuando gusten. Salvem Bostezo ha iniciado su andadura. En Memorias de la revista habrá un capitulo dedicado a fórmulas alternativas de financiamiento. Se aceptan propuestas. A la más original le regalaremos una canasta de pimientos (¡putos pimientos!)
PD:Si yo tuviera que ir os recomendaría el viernes, los Ligres y Javi Gurruchaga. Será fiesta de guardar por mucho tiempo.

“Sólo así se construye Bostezo”