Acá
Esta semana leo los periódicos de soslayo o reojo,… me pareció leer que una ordenanza municipal ordena a las terrazas de la zona de Juan Llorens a cerrar a las 23 horas por tratarse de una zona acusticamente saturada. Acá, en terraza Bostezo, son los políticos los que nos obligan a que cerremos un poco más tarde para que puedan apurar su último trago.
Sinceramente, el ambiente de las ciudades me interesa cada vez menos, se me hacen espacios urbanos saturados, rigidos, encorsetados, sofisticados, acá en el pueblo (y eso que está cerca) el ritmo es bien distinto.
esta noche, un miembro de la Peña Taurina nos echará una mano en la barbacoa (es SU barbacoa, nos la ha prestado)… él sabe quienes somos (aquí en el pueblo, los rojos satánicos traga cubatas) y nosotros quién es él y, aún así, nos aceptamos. Me gusta esa sensación de que todavía puedAn darse colaboraciones desinteresadas entre vecinos más allá de gustos, tendencias o polos ideológicos. Claro que existen estigmas y prejuicios, pero siempre hay un momento en que nos toca juntarnos aunque sea para vestir a Satán o a un santo, en los pueblos todo adquiere un cariz más cercano, más humano,… las relaciones son más institivas que racionales, se mira lo que está por debajo de la piel…
al fin y al cabo, nos ha tocado compartir este trozo de camino, así que no nos comamos la cabeza con distinciones exageradas. Como especie no somos muy originales…

“Acá”