La oreja de Sterlarc
Si en la del portada primer número tuvimos que desmentir que Krahe se estuviese haciendo un whisky con naranja (era un trinaranjus), en la del segundo que Mario Conde nos hubiese pagado por sacarlo en portada (lo hicimos porque quisimos), en esta tercera tenemos que aseverar que la fotografía no está retocada con photoshop, que lo que el artista australiano Sterlarc lleva en el brazo es una oreja fabricada con tejidos humanos. Dejamos que Montse de Mateo deje a Sterlarc explicarse:
Ojeando mis notas redescubrí que la oreja de Stelarc es totalmente biológica, no hay nada de silicona. Así lo explica Sterlarc:. “El proceso ha requerido seis meses y tres cirujanos, que han implantado bajo la piel de mi brazo, previamente dilatada, una prótesis biológica que ya ha arraigado, pero que es aún como un relieve. Estoy a mitad del camino. Ahora debo hacer crecer el lóbulo y darle forma con una técnica que emplea células estaminales. Finalmente, despegaremos el pabellón e instalaremos el micrófono que, a través de la tecnología Bluetooth, conectará mi cuerpo a Internet”.
“Como artista estoy interesado en la posibilidad de repensar y rediseñar el cuerpo, más que en los aspectos médicos. Mi interés artístico y filosófico se centra en la búsqueda de nuevas arquitecturas anatómicas. En el caso de la oreja, he replicado una estructura del cuerpo, la he reubicado y reprogramado no sólo para oír, sino también para transmitir”.
Es decir, está hecho a partir de músculos, células humanas donantes (cartílago humano)…Una estructura de biopolímero que permite su crecimiento en el interior de tejido y que acaba, digamos, por fundirse con la propia estructura corporal.


“La oreja de Sterlarc”