Murales contra buhos
Este fin de semana se ha organizado en una masía una paella alrededor de la pintada de un mural contra la autovía que la Generalitat Valenciana quiere construir sobre los últimos vestigios de huerta que nos quedan. Aquí, en Godella. Lo de la paella es una reiteración: cualquier actividad reivindicativa en Valencia tiene como eje central una paella (a este paso la van acabar considerando arma de destrucción masiva).
Nos acercamos ayer a dar aliento a los y las que pintaban el mural. Pero hete aquí, que en el grupo anti-autovía ha surgido una discrepancia: otro grupúsculo de ecologistas locales creen que no es el mejor momento de hacer una pintada en medio de la huerta porque coincide con la época de apareamiento de los buhos de la zona y en estos momentos de reproducción les puede incordiar cualquier modificación de su entorno natural. Como una pintada en la huerta. De momento no hay noticias de que ningún buho se haya estrellado contra la fachada donde se pinta el mural.
La actividad de la pintada ha quedado deslucida por la aparición de estas disensiones en el seno del ecologismo local. Los ecologistas pro-buhos (son cuatro) contra los ecologistas pro-mural (los otros cuatro) han conseguido una vez más que el supuesto enemigo -la autovía- se vaya de rositas. Los primeros amenazan con organizar su preceptiva paella revolucionaria y un mural con el lema: “Pancartas contra buhos, no”. Eso sí, cuando éstos finalicen su fase de apareamiento.
Tengo la sospecha de que el problema pueda estar relacionado con algún problema de apareamiento entre los y las ecologistas locales. Que los buhos solo son la excusa. Tengo una propuesta: ¡Orgía contra la autovía! Eso sí, después de la paella.

“Murales contra buhos”