Cyber-voyeurismo y nueva marginalidad
Sospecho que gente a la que sigo con frecuencia en facebook se está dedicando más a ‘olisquear’ que a intervenir directamente. Sí, sí, no pongáis cara de Rajoy mirando al techo del parlamento mientras exclámais: “¿yo?”. Últimamente no decís ni mú, pero se nota que estáis al quite: a ver qué dice este, a ver qué foto ha puesto el chiquillo que me molaba en la EGB, a ver quién fue al cumple de fulanito (y qué cara se le quedó después de que le derramasen un vaso de cubata sobre su camiseta), quién es ese XY que escribe tanto (y le manda besos!) en el muro de XXY, a ver cómo le quedaron los pechos de broma que se ha puesto aquella que iba a BUP, etc.
No daré nombres, pero creo que se ha iniciado una corriente de ‘voyeurismo digital’, que puede acabar con facebook (nos miraremos los muros los unos a los otros sin que nadie diga nada)…
Si no sabes de lo que estoy hablando, es que te haces el longuis o eres, colega, un cyber-marginado social. Una universidad británica publicó recientemente un estudio sobre los veinte trabajos que tendrán mayor demanda en el año 2050 y uno de ellos era el de trabajador social para excluidos digitales,… gente que empezará a sentirse apartada de la sociedad por no permanecer al tanto de lo que se cuece en Internet. Ya está latente, aunque todavía no patente. En las últimas semanas he participado en dos conversaciones con otros becerros ilustrados donde uno de los contertulios manifestaba su ignorancia al respecto del tema facebook, blogs y tal-pascual. El resto lo observaba con una mezcla de compasión y envidia. ¿Cómo es posible que no supiera lo que es un muro, un post- o ‘dar un toque’? Lo triste fue cuando, después de treinta minutos sin enterarse de la conversación (el resto habíamos empezado a utilizar información compartida en facebook) se despidió un lacónico: “Me voy, que no me cosco de nada, pero, ¿quién es Miriam Castrillo? ¿Y qué decís, que en su perfil sale con un perro?”
Con el tiempo todos nos pondremos la misma foto en nuestros perfiles (os propongo la mía); desaparecerá el concepto de identidad. La nueva discriminación será cybernaútica: o estás o no estarás. El nuevo humano será virtual o no será, lo cual me sumerge en un bucle mental de imprevisibles consecuencias (me quedaré todo el día pensando en esto).

“Cyber-voyeurismo y nueva marginalidad”