Lecturas para bostezar
(Daría Barbate, lectora intrépida y promiscua, nos ofrecerá las reseñas de los libros que van cayendo en sus manos. Aquí os va una)
LECTURAS PARA BOSTEZAR. Hoy, “ La Dinámica del Capitalismo”, de Ferdinand Braudel.
Muy interesante, aunque al tratarse de la trascripción de tres conferencias hay que tragarse el tono tan desagradable y nocivo de “viejo y sabio profesor” que emplea Braudel. Dos ideas fundamentales: una, que economía de mercado y capitalismo no son lo mismo. La economía de mercado tiene como condición necesaria y suficiente el intercambio -frente al autoconsumo del fruto del trabajo típico de la autarquía rural- y por tanto se debe estudiar (al menos hasta el s.XVIII, que es donde Braudel sitúa el momento álgido de un transito por lo demás de longuedurée) en las ferias, las tiendas y los mercados propiamente dichos. El capitalismo es, por el contrario, la intervención en las condiciones del intercambio gracias a la acumulación de capital obtenida mediante crédito. Por ejemplo, comprar toda la producción de los campesinos antes de que lleguen al mercado del núcleo urbano, para así poder determinar los precios y utilizar estos precios futuros como garantía del aval para obtener el capital a crédito necesario para la operación. De esto se deduce (yo lo deduzco, que soy muy lista) que las instituciones necesarias para el capitalismo son los bancos y una las que favorezcan el “emprendedurismo”, como se llama ahora al clásico “hay que espabilar”.
La otra proviene de Wallerstein, así que no me extiendo en este en muchos sentidos gratuito comentario: la unidad de análisis de la historia económica es la economía-mundo. En el siglo XVI había dos economías mundo, Europa y China. La historia de los últimos 500 años es la de la globalización. Chimpumcatapum.

“Lecturas para bostezar”