Lecturas para bostezar III
Hoy, “Espacio” de Juan Ramón Jiménez
ESPACIO
Yo creo que la belleza en poesía son dos cosas: una, la simetría fonética y semántica, porque la simetría es biológicamente bella, como cualquier aficionado a la página de neurociencias del “Muy Interesante” sabe. La otra, la rosa sin porqué, lo sublime kantiano, la “belleza” inaccesible del poeta tuberculoso, me temo que es una fantasía infantiloide neuróticamente recurrente. Y casi siempre cursi, por cierto.
“Espacio” es el poema en prosa clásico de las letras españolas del s.XX. Es de Juan Ramón Jiménez, el más refinado de los cursis y a la vez un poeta excepcionalmente dotado para la primera de las bellezas, para la geométrica. Juan Ramón es tan bueno que incluso el verso libre suena musical para cualquier duro de oído; pero no es tan bueno como para que todo eso se pierda irremediablemente en este poema en prosa. Así que lo queda es una especie de ansia histérica de lo trascendente, que es el tema típico del Juan Ramón crepuscular. A evitar, siempre que se pueda acudir a las melancolías tan kitsch de “ La Soledad Sonora ”, por ejemplo.
Por el balcón abierto a brumas estrelladas
venía un viento triste de mundos invisibles…
Ella me preguntaba por cosas ignoradas
y lo le respondía de cosas imposibles.
Daría Barbate
