¿de verdad tengo hoy algo que decir?
Me gustaría contarles algo de “chicha”, pero en los últimos días se me están juntando, por ponerle sólo tres ejemplos, la metafísica con la mortadela; caderas al aire con la profunda revisión de mis coordenadas emocionales, o facturaciones en negativo (hablamos de devoluciones) con la contemplación perenne de mi inoperancia para las mascaras sociales. Al menos, he aprendido que la palabra libido no es esdrújula (nos costará acostumbrarnos a su sonido grave).
Perdonen que no me manifieste; en esto de las revistas lo que más cuesta es pulir detalles. Estamos en ello: el resultado el 25 de abril…


“¿de verdad tengo hoy algo que decir?”