14 de Abril, día de la República.
Cualquier psiquiatra infantil os lo puede confirmar: el doble vínculo es malo, malísimo… Si a un niño le lanzas mensajes contradictorios (vinculando su conducta a dos o más valores incompatibles), tendrás un adulto disfuncional. “Debes ser espontáneo”, exhorta el padre, mientras cortocircuita con las tenazas de su autoridad la blanda corteza cerebral del nene, absorto ante la contradicción entre la obediencia y la espontaneidad…
Al menos desde la revolución francesa, la monarquía es el equivalente institucional del doble vínculo. “Todos somos iguales” y “Juan Carlos I”: dos contenidos semánticos antagónicos que debemos compatibilizar, sí o sí. Tamaña agresión a la cordura política es un auténtico delito contra la salud pública. Aún a pesar de tanta esdrújula, el tratamiento terapéutico-militante debería ser inmediato: hazte republicano. Es por tu bien.

“14 de Abril, día de la República.”